Top Menu

98.45% of Polling Stations Tallied, Difference of One Percentage Point between Calderón and Obrador [Con 98.45% de casillas, diferencia de un punto entre Calderón y AMLO: PREP]

  • Revela el conteo desplome de Madrazo
  • Da a conocer el IFE archivo de inconsistencias
  • Faltan por computar 2 mil 17 casillas, lo que supone un millón 111 mil 350 sufragios potenciales

Al computarse 98.45 por ciento de las casillas de la votación para la Presidencia de la República, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) arrojaba que el candidato del PAN, Felipe Calderón Hinojosa, sumaba ya 14 millones 27 mil 214 votos, equivalentes a 36.38 por ciento, lo que implicaba exactamente 1.04 por ciento de ventaja sobre el abanderado de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, quien tenía 13 millones 624 mil 506 sufragios, 35.34 por ciento del total.

A pesar de estos resultados faltaban por computar 2 mil 17 casillas, lo que supone un universo de un millón 111 mil 350 votos potenciales, aunque en función de los porcentajes de participación ciudadana, que reportaba un porcentaje de 58.90 por ciento, se hablaría de cerca de 660 mil sufragios efectivos.  La distancia entre los candidatos punteros era de 403 mil 708 votos, en favor del panista, conforme al último corte del PREP.

Sin embargo, un ejercicio entre los porcentajes de participación oficialmente reconocidos — 58.90 — y el listado nominal de 71 millones 350 mil 976 ciudadanos, arroja que debieron haber participado 42 millones 25 mil 724 ciudadanos, cifra que contrasta con los 38 millones 549 mil 351 votos reportados en el PREP, que incluyen sufragios nulos y de candidatos no registrados.  A ello debería añadirse el faltante estimado en 660 mil votos, lo que suma 39 millones 20 mil 351, que arroja una diferencia de 2 millones 816 mil 373 sufragios que no aparecerían ni en el PREP ni sumando las casillas faltantes, todo con base en datos oficiales.

Por la noche el IFE salió a justificar las contradicciones en las cifras, mediante un boletín en el que anunció la existencia de un sorpresivo subsistema denominado ”archivo de inconsistencias”, en el que quedan consignadas las actas de escrutinio y cómputo que hayan presentado inconsistencias.  Según el instituto, para asegurar la claridad y evitar distorsiones dicho archivo no se integra a los resultados difundidos.

Quien se había desplomado en la votación, en relación con las tendencias históricas — de acuerdo con el informe final del PREP –, fue el candidato de la Alianza por México, Roberto Madrazo Pintado, que llevaba 8 millones 318 mil 886 votos, esto es, 21.57 por ciento de los sufragios computados.  A su vez, Patricia Mercado, de Alternativa Socialdemócrata y Campesina, obtuvo una votación que le aseguró el registro a su partido, con un millón 85 mil 966 votos, equivalente a 2.81 por ciento; finalmente, Roberto Campa, de Nueva Alianza, logró solamente 384 mil 317 sufragios, apenas 0.99 por ciento del total.

Traslape

Del desarrollo de la captación de datos sobresalen dos aspectos: el hecho paradójico de que en una elección tan cerrada, nunca hubo un momento en el flujo informativo en que Calderón apareciera abajo en la votación, a diferencia de lo que comúnmente ha ocurrido en comicios estatales igualmente apretados, donde los vaivenes entre primero y segundo lugar son regulares.  Inclusive esta tendencia está en contradicción con el reporte del conteo rápido, que arrojaba en las primeras horas ”traslape” entre los dos candidatos punteros.

Otro dato sobresaliente son los 827 mil 617 votos anulados, toda vez que representan 2.14 por ciento del total de sufragios emitidos, que representan más del doble de votos que mantenía de ventaja Calderón sobre López Obrador.

Asimismo, en el caso de Campa y Nueva Alianza, el comportamiento electoral fue extraño y dejó entrever arreglos por la enorme diferencia entre los 384 mil 317 votos del candidato presidencial y el millón 624 mil 120 de sufragios que obtuvo el partido en la elección para el Senado de la República, que equivalían a 4.14 por ciento, de acuerdo con el PREP.

La victoria por entidades federativas se mantuvo inamovible respecto a las tendencias que ya se anticipaban desde el domingo pasado: Calderón y López Obrador habían ganado 16 cada uno, dejando a Madrazo sin ningún triunfo estatal y con el agravante de apenas haber logrado 8.55 por ciento de los votos en la capital del país.

Inclusive, entre los seis estados que concentran 45 por ciento del padrón, había igualmente una distribución pareja, pues el Distrito Federal, estado de México y Veracruz los había ganado la coalición Por el Bien de Todos, en tanto que Jalisco, Guanajuato y Puebla eran para Calderón.  Si bien las tres entidades con el mayor padrón electoral las ganó la coalición de izquierda, en los tres estados el PAN registró una alta votación, contrariamente a lo sucedido en otras entidades que ganó el panismo, donde la coalición se fue hasta la tercera fuerza en Jalisco y Guanajuato.

Por lo que hace a la Alianza por México, no sólo destaca la derrota en todos los estados, sino que en nueve entidades donde actualmente gobierna se ubicaron como tercera fuerza, incluidos bastiones históricos como Hidalgo, Campeche, estado de México — la tierra de Arturo Montiel — , Puebla — gobernado por el polémico Mario Marín-, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora -bajo el gobierno de Eduardo Bours, uno de los mandatarios estatales más críticos de Roberto Madrazo –, Tamaulipas y Veracruz.

Conforme al PREP, el porcentaje definitivo de participación en las elecciones de este domingo fue de 58.90 por ciento, por debajo de las dos anteriores donde surgieron electos el priísta Ernesto Zedillo Ponce de León y el panista Vicente Fox Quesada.

Destaca el que las dos entidades con mayores porcentajes de participación ciudadana hayan sido ganadas por López Obrador: el Distrito Federal, que reportó una afluencia a las urnas de 68.8 por ciento, y Tabasco, con 68.37, las cuales también se caracterizaron por reportarles los más amplios márgenes de diferencia porcentual en el país, pues en la capital el perredista obtuvo 58.13 por ciento de votos y en Tabasco, de donde es originario, llegó a 56.11, casi 20 puntos arriba de su paisano, Madrazo Pintado, que alcanzó 37 por ciento.

El Distrito Federal fue también el que le reportó el mayor número de votos en términos absolutos, con 2 millones 726 mil 705 sufragios, por arriba de los 2 millones 368 mil 556 que obtuvo en el estado de México.  Tan sólo la suma de sufragios de estas dos entidades fue de 5 millones 95 mil 281, alrededor de la tercera parte de los que registró López Obrador a nivel nacional.

Otro dato destacado en el comportamiento electoral de la coalición Por el Bien de Todos es que López Obrador obtuvo en promedio 6 puntos porcentuales por arriba de lo que se obtuvieron en las elecciones para diputados y para senadores.  En su caso, el candidato panista obtuvo 3 puntos por arriba de su partido.

Votación estatal

De los 14 millones 27 mil 214 votos que tenía Calderón, los estados que más le aportaron en términos absolutos fueron: estado de México, con un millón 709 mil 909; Jalisco, un millón 367 mil 944; Distrito Federal, un millón 282 mil 217, y Guanajuato, con un millón 90 mil 696.

Sin embargo, esta última entidad — de donde es originario el presidente Vicente Fox — le reportó, en términos porcentuales, mayores dividendos al panismo, 59.9 por ciento, 23 puntos porcentuales arriba de su promedio nacional.

Sólo en otra entidad Calderón logró superar la barrera de 50 por ciento, Sonora, tierra gobernada por el priísta Eduardo Bours, abiertamente confrontado con Madrazo.  Otros estados con mayores ventajas porcentuales para el PAN fueron Nuevo León, con 49.23 por ciento; Querétaro, 49.25, y Jalisco, 49.39 por ciento.

La situación en el caso de la Alianza por México es diferente, destacando el pobre desempeño de Madrazo en la capital del país, donde apenas obtuvo 8.59 por ciento de votos, esto es 401 mil 61 sufragios.  Porcentualmente otras entidades que resultaron un desastre electoral para el priísta fueron Tlaxcala, donde apenas alcanzó 14.52 por ciento; Morelos, 15.63, y Baja California Sur, con 16.58, todos muy por debajo del 21.57 por ciento de su votación nacional.

Paradójicamente, la entidad que más le reportó votos en términos absolutos fue el estado de México, donde alcanzó 989 mil 786 sufragios, pero irónicamente en el emblemático estado donde hace un año derrotaran 2 a 1 a la oposición en la carrera por una de las gubernaturas más importantes del país, Madrazo se ubicó como tercera fuerza.

Veracruz fue otra entidad que le reportó numerosos votos, 649 mil 375, pero al igual que el estado de México, no le sirvió más que para confirmar el tercer lugar a nivel nacional.  En Jalisco alcanzó 665 mil 953 sufragios y en Nuevo León 463 mil 936.  Otro estado significativo fue Baja California Sur, donde el político tabasqueño apenas recogió 27 mil 125 votos.

  • Electoral collapse of Madrazo
  • Publish the IFE [Federal Electoral Institute] archive of inconsistencies
  • 2,017 polling stations remain, which means 1,111,350 potential votes

Counting 98.45 percent of the polling stations for the Mexican presidential election, the Preliminary Electoral Results Program (PREP) showed that the PAN candidate, Felipe Calderón Hinojosa, already received the total of 14,027,214 votes, equivalent to 36.38 percent, which implied exactly a 1.04 percent advantage over the standard bearer of the For the Good of All coalition, Andrés Manuel López Obrador, who had 13,624,506 votes, 35.34 percent of the total.

Notwithstanding these results, 2,017 polling stations have yet to be counted, which means a universe of 1,111,350 potential votes, although based on the voter participation rate, reportedly 58.90 percent, it would mean about 660,000 effective votes.  The distance between the leading candidates was 403,708 votes, in favor of the PAN candidate, according to the last count of the PREP.

Nevertheless, given the officially recognized voter participation rate — 58.90 percent — and the registered voter list of 71,350,976 citizens, 42,025,724 citizens must have participated, the number that contrasts with 38,549,351 votes reported by the PREP, which include null votes and votes for unregistered candidates.  Taking the estimated 660,000 remaining votes into consideration, the total is 39,020,351, which yields a difference of 2,816,373 votes that would appear neither in the PREP nor in the remaining polling stations, all based on official data.

At night, the IFE proceeded to justify the contradictions in the numbers, by means of a bulletin which announced the existence of an unexpected subsystem called “archive of inconsistencies,” in which the official documents of vote counts and election results that have presented inconsistencies are consigned.  According to the institute, to ensure clarity and to avoid distortions, this archive is not integrated into the results that are made public.

The candidate whose fortune plummeted in this election, relative to historical trends — according to the closing report of the PREP — was the candidate of the Alliance for Mexico, Roberto Madrazo Pintado, who took 8,318,886 votes, that is to say, 21.57 percent of the votes counted.  For her part, Patricia Mercado, of Social Democratic and Farmer Alternative, obtained the showing that secured registration to her party, with 1,085,966 votes, equivalent to 2,81 percent; finally, Roberto Campa, of New Alliance, obtained only 384,317 votes, barely 0.99 percent of the total.

Overlap

In the development of collected data so far, two aspects stand out: the paradoxical fact that, in such a close election, there never was a moment in the flow of information when Calderón appeared trailing Obrador, unlike what has commonly happened in equally tight state elections, where switches between the first and second places are normal.  This tendency is even in contradiction to the report of the quick count, which showed in the first hours “an overlap” between the leading candidates.

Another striking fact is 827,617 null votes, since they represent 2.14 percent of the total of valid, null, and blank votes — more than double the votes that maintained Calderón’s advantage over López Obrador.

Also, in the case of Campa and New Alliance, electoral behavior was strange and hinted at compromises by the enormous difference between 384,317 votes for the New Alliance presidential candidate and 1,624,120 votes for the party in the Senate election, the latter being equivalent to 4.14 percent, according to the PREP.

The state-by-state results were unchanged from the trends that were already anticipated last Sunday: Calderón and the López Obrador had each gained 16, leaving Madrazo without any state victory, the defeat aggravated by the fact that he got only 8.55 percent of the votes in the capital of the country.

Even among the six states in which 45 percent of registered voters are concentrated, there was an even distribution, too, because the For the Good of All coalition gained the Federal District, the state of México, and Veracruz, whereas Jalisco, Guanajuato, and Puebla went for Calderón.  Although the left coalition won the three states with the largest numbers of registered voters, in the aforementioned three states, the PAN recorded huge numbers of votes, unlike what happened in the other states that the PAN won, since the left coalition went down to the third place in Jalisco and Guanajuato.

As for the Alliance for Mexico, it bears emphasis that it not only lost in all the states but came in third in the nine states where it is the governing party today, including its historical bastions like Hidalgo, Campeche, the state of México (the land of Arturo Montiel), Puebla (governed by the controversial Mario Marín), Quintana Roo, Sinaloa, Sonora (under the government of Eduardo Bours, one of the governors who are most critical of Roberto Madrazo), Tamaulipas, and Veracruz.

According to the PREP, the definitive voter participation rate in the elections this Sunday was 58.90 percent, below the two previous ones that elected the PRI’s Ernesto Zedillo Ponce de León and the PAN’s Vicente Fox Quesada.

It is striking that two states with the highest voter participation have been won by López Obrador: the Federal District, which reported that 68.8 percent went to the ballot boxes, and Tabasco, with 68.37 percent, are also notable for the amplest percentage margins in the country, because in the capital the PRD candidate obtained 58.13 percent of votes and in Tabasco, of which he is a native son, he rose to 56.11 percent, almost 20 percentage points above his fellow Tabasqueño Madrazo Pintado, who attained 37 percent.

The Federal District was also the one that reported the greatest number of votes for López Obrador in absolute terms, with 2,726,705 votes, more than 2,368,556 votes that he obtained in the state of México.  The votes of these two states alone were 5,095,281, about one third of the total votes for López Obrador at national level.

Another noteworthy fact in the electoral showing of the For the Good of All coalition is that López Obrador did, on average, 6 percentage points better than the left coalition in the elections for deputies and senators.  The PAN candidate, for his part, did 3 percentage points better than his party.

Votes by State

Of the 14,027,214 votes that Calderón had, the states that contributed to him most in absolute terms were the state of México, with 1,709,909; Jalisco, 1,367,944; the Federal District, 1,282,217, and Guanajuato, with 1,090,696.

Nevertheless, this last state – from which President Vicente Fox hails — handed out, in terms of percentage, the greatest dividends to the PAN: 59.9 percent, 23 percentage points above its national average.

Only in another state Calderón managed to surpass the 50 percent threshold, Sonora, the state governed by the PRI’s Eduardo Bours, who was openly confrontational toward Madrazo.  The other states where the PAN enjoyed the greatest percentage advantages were Nuevo León, with 49.23 percent; Querétaro, 49.25 percent, and Jalisco, 49.39 percent.

The situation is different in the case of the Alliance for Mexico, highlighting the poor performance of Madrazo in the capital of the country, where he barely reached 8.59 percent, with 401,061 votes.  The other states that were electoral disasters for the PRI candidate in terms of percentage were Tlaxcala, where he reached just 14.52 percent; Morelos, 15.63 percent, and Baja California Sur, with 16.58 percent, all much below his national average of 21.57 percent .

Paradoxically, the state that reported the most votes for Madrazo in absolute terms was the state of México, where he received 989,786 votes, but ironically, in the emblematic state where a year ago the PRI defeated the opposition 2 to 1 in one of the most important gubernatorial races of the country, Madrazo came in third.

Veracruz was another state that reported numerous votes for Madrazo, 649,375, but, like the state of México, it did not serve him more than to confirm the third place at national level.  In Jalisco, he got 665,953 votes, and in Nuevo León, 463,936.  Another significant state was Baja California Sur, where the Tabasqueño politician gathered only 27,125 votes.


This article was published by La Jornada on 4 July 2006.  Translation by Yoshie Furuhashi (@yoshiefuruhashi | yoshie.furuhashi [at] gmail.com).

Comments are closed.